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El Diario del Che en Bolivia

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unoauEl Che evaluaba a sus hombres

Trimestralmente uno a uno el Che anotaba sus impresiones sobre los combatientes de la guerrilla

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(Introducción al cuento "La emboscada" de Adolfo Cáceres Romero, en el libro "Los diez mejores cuentos de la literatura boliviana", selección de César Verduguez. Ed. Plural, La Paz, 2007)

 Adolfo Cáceres Romero es un literato de arraigada e irrenunciable vocación, un hombre consagrado a la Literatura. Dan fe de ello su abundante producción: numerosos cuentos, entre ellos “La emboscada” (1967), uno de los más conocidos y traducido a varias lenguas; sus novelas “La mansión de los elegidos” (1973), “Las víctimas”(1978) y “La saga del esclavo” (2006). Pero también su incansable labor de investigador y docente universitario, producto de lo cual están, entre otros, sus tres volúmenes de la “Nueva Historia de la Literatura Boliviana”, su “Diccionario de la Literatura Boliviana” (1997), su Manual práctico de redacción” (1998) que ya lleva muchas ediciones, sus antologías Poesía boliviana del siglo XX” (Edición bilingüe español-francés), Poesía quechua en Bolivia(en quechua, español y francés) yPoesía quechua del Tawantinsuyo” (2000).

Para quien escribe estas líneas no es nada fácil acercarse, por la vía literaria, a un autor tan merecidamente consagrado. Pero, aun así, aceptó el desafío en razón a que la temática que ha inspirado el cuento aquí seleccionado está relacionada con el objeto al que ha dedicado la mayor parte de sus desvelos de periodista inclinado a la investigación histórica: el fenómeno guerrillero y la presencia en Bolivia de Ernesto Che Guevara.

En efecto, el cuento “La emboscada” fue escrito el mismo año en que ocurrieron aquellos acontecimientos, 1967, y está claramente inspirado en ellos.

Pero, como toda auténtica obra literaria, no se trata de una simple aproximación a los hechos reales y menos un intento de reproducirlos, con más o menos carga subjetiva, a la manera en que trabajamos los periodistas. Cáceres re-crea literariamente las sensaciones que provocaban las noticias diarias sobre la guerrilla diseminadas esos agitados días por periódicos y radios (entonces únicos medios de difusión).

Varios especialistas calificaron como “Nueva Narrativa” o “Narrativa de la Guerrilla” a la que se produjo por aquellos años en Bolivia y que entrañó no solamente una renovación temática, sino la consolidación de nuevas formas de expresión literaria. Esta “promoción” de autores, al decir de Oscar Rivera Rodas, se inicia formalmente en 1969 y seguirá por varios años con una gran diversidad de trabajos que abordan directa o indirectamente el tema guerrillero.

“La emboscada” vendría a ser una de las obras precursoras o pioneras de este movimiento literario, como lo señala el propio Rivera Rodas, pues aparece en 1967.

El mismo año de los sucesos, Cáceres fue galardonado gracias a “La emboscada” tanto por la Universidad Técnica de Oruro como por la Municipalidad de Cochabamba. El acta del jurado de esta última está fechada el 14 de septiembre de 1967. Y “Los Amigos del Libro” lo publicó en el volumen Galar-Argal, cuyo colofón indica que terminó de imprimirse el 8 de marzo de 1968. En el libro están los cuentos premiados de Adolfo Cáceres Romero y de Renato Prada Oropeza, pues se habían presentado juntos al concurso con el seudónimo común de TRI-cal.

Cáceres y Prada están unidos por vínculos muy especiales. Son coetáneos, (ambos nacieron en 1937). Colegas, los dos hicieron de la literatura la razón de sus vidas y en esa época fueron igualmente impactados por los sucesos protagonizados por el Che (Prada es autor de “Los fundadores del alba”, una de las primeras novelas bolivianas sobre el tema). Y, además, son amigos entrañables, según pudo apreciarse otra vez cuando Cáceres presentó un libro de poemas de Prada, en ocasión de una de sus esporádicas llegadas a Cochabamba, pues reside en México desde la década de los años 70.

Si nos atenemos al rigor cronológico, el autor de “La emboscada” sólo pudo inspirarse o motivarse por la información periodística sobre los hechos guerrilleros. La avalancha de otras publicaciones documentales, testimoniales e interpretativas se desplegaría mucho tiempo después, a partir de julio de 1968, cuando se conoce con ribetes de impacto mundial el célebre “Diario del Che en Bolivia”.

Sorprende entonces la rapidez con que estos hechos fueron “traducidos” al lenguaje literario. Tácticas de emboscada hubo desde el comienzo mismo de las acciones bélicas el 23 de marzo de 1967, pero fundamentalmente del lado guerrillero. Una de las pocas, sino la única, organizada por el ejército boliviano y con resonante éxito ocurrió el 31 de agosto de 1967, muy cerca de la desembocadura del río Masicurí en el río Grande, acción conocida como la Emboscada de Vado del Yeso. Todo parece indicar que este suceso fue el que pesó más en la inspiración del autor a tiempo de escribir “La emboscada”. Así lo denotan varios elementos: la presencia de una mujer que habría hecho flamear su pañoleta, el capitán luego ascendido a mayor como recompensa por su acción, la existencia de un sobreviviente y otros detalles parecidos como el río, uno de los escenarios de la narración. No en vano hay frases como estas: “Los peces se cebaban con sangre humana. Ya nadie podría beber de esas aguas sin pensar en la sangre que arrastraban”.

La emboscada de Vado del Yeso fue relatada periodísticamente en “Ñacahuasu: la guerrilla del Che en Bolivia” (1969) de José Luis Alcázar, obra que si bien utiliza formas de la narración literaria, al mejor estilo del llamado “Nuevo Periodismo”, intenta reconstruir los hechos en base a testimonios y otras fuentes documentales.

Alcázar hace periodismo, relata hechos con recursos literarios. Cáceres hace literatura utilizando libremente algunos elementos que le proporciona la realidad, pero hilvanando un relato en el que el lenguaje desempeña un rol fundamental.

La acción fue comandada por el entonces capitán Mario Vargas Salinas, inmediatamente ascendido al grado de mayor y que de alguna manera aparece difusamente reflejado en el relato literario. Allí fue totalmente aniquilado el grupo de retaguardia del Che comandado por “Joaquín”. Murieron ocho guerrilleros, entre ellos Tamara Bunque Bider, la única mujer de la guerrilla, más conocida como “Tania”, cuyo símil literario sería “La Capitana” en “La Emboscada”.

Increíblemente huyó por las aguas del río el médico peruano Restituto Cabrera Flores, alias “Negro”, pero sólo para ser capturado y muerto por una fracción militar en medio del bosque tres días más tarde. Dice una fuente castrense que cuando lo ultimaron “llevaba cinturón de lona con dos cargadores de carabina con 16 cartuchos y 5 de 7.65 mm, un encendedor, un cortaúñas, dos zapallos, cuatro limones y fruta de monte”.

En “La emboscada” el personaje en cierta forma parecido a “Negro” lleva en su mochila los huesos mondados de su jefe y es ultimado y colgado de un árbol por sus propios compañeros presuntamente desertores interesados sólo por el dinero, aspecto no completamente extraño al hecho guerrillero, pero en su segunda versión, la de Teoponte en 1970, donde hubo deserciones en masa y dos guerrilleros fueron “ajusticiados” por intentar desertar luego de robarse una lata de sardinas.

Lo dicho hasta aquí refuerza la idea de que entre Periodismo (como insumo para la Historia) y Literatura (como goce estético a partir de la re-creación de aspectos de la realidad por la vía del lenguaje) podrán existir obvias similitudes y aproximaciones, pero subsistirá por siempre la diferencia esencial que los separa.

Adolfo Cáceres Romero y su obra literaria, desde su cuento “La emboscada” hasta su reciente novela histórica “La saga del esclavo”, no hacen sino remarcar esta diferencia.

Bibliografía

ALCAZAR, José Luis. “Ñacahuasu: la guerrilla del Che en Bolivia” . México, 1969.

BARRENECHEA Z., Ramiro. “El Che en la poesía boliviana”. La Paz, 1997 (tercera edición).

CACERES, Adolfo; PRADA, Renato. “Galar-Argal”. Cochabamba, 1967 (1968).

CUPULL, Adys; GONZALEZ, Froilán. “De Ñacahuasú a La higuera”. La Habana, 1989.

MARTINEZ E., Diego. “Ñancahuazu: apuntes para la historia militar de Bolivia”. La paz, 1989.

MESA GISBERT, Carlos D. “Las diez mejores novelas de la literatura boliviana”. La Paz, 2005 (segunda edición). Selección y notas de Néstor Taboada Terán y Supervisión de Leonardo García Pabón.

RIVERA RODAS, Oscar. “La nueva narrativa boliviana”. La Paz, 1972.

SILES, Juan Ignacio. “La guerrilla del Che y la narrativa boliviana”. La Paz, 1997.

SORIA GALVARRO T., Carlos. “El Che en Bolivia: Documentoss y testimonios”. La Paz, 2005 (segunda edición).

Memoria del Mundo

Colección Documental “Vida y Obra de Ernesto Che Guevara: desde los manuscritos originales de la adolescencia y la juventud hasta el Diario de Campaña en Bolivia.”
Patrimonio documental propuesto por la Bolivia y Cuba y recomendado para su inclusión en el Registro de la Memoria del Mundo en 2013.