logo150

slide4

unoevaluaUno a Uno el Che evaluaba a sus hombres

Trimestralmente uno a uno el Che anotaba sus impresiones sobre los combatientes de la guerrilla
Vea aquí este documento...

rojo002Manuscrito del Diario del Che en Bolivia

¿Imaginó usted que podría leer directamente el manuscrito del Diario del Che en Bolivia?

Ahora puede hacerlo, haga:  click aquí…

Diario del CheEl Diario del Che en Bolivia

Edición Digital del Diario del Che cotejada con el manuscrito original, contiene nota aclaratorias fichas biográficas y otros documentos.
Descargue aquí...

A quienes lleguen hasta aquí:

carlossoria libros

Como no podía ser de otra manera, la presencia del Che en Bolivia dejó una huella remarcable en este país ubicado al centro de Sudamérica. Impactó en varias generaciones de bolivianos y de cierta forma sigue presente en los ámbitos políticos y culturales. Su imagen aparece en sitios públicos, medios de transporte, camisetas, gorras, en las pancartas de muchas organizaciones sociales y en los corazones y mentes de muchos bolivianos. El actual presidente Evo Morales lo mencionó en su discurso de posesión en el Congreso, asistió a los actos conmemorativos de los cuarenta años de su caída y ha colocado un inmenso retrato de él en el propio Palacio de Gobierno en la ciudad de La Paz

Por una serie de razones generacionales, emotivas y de inclinaciones profesionales, quien esto escribe convirtió el tema Che en Bolivia en el objeto principal de sus investigaciones periodísticas.

Produjo algún material escrito al respecto y publicó documentos inéditos o casi inencontrables relacionados con el tema.

Ya era hora de que tales textos estuvieran también disponibles en la Web. Por eso este sitio, levantado con el exclusivo esfuerzo personal y el apoyo invalorable de Antonio Soria Galvarro, primogénito de la generación post Che, quien tuvo la iniciativa además de poseer las destrezas tecnológicas y la capacidad de administrarlo.

El sitio se ampliará constantemente incorporando la producción de otros autores así como también el resultado de la participación interactiva de los usuarios. Asimismo, se espera la cooperación voluntaria de personas e instituciones para hacerlo sostenible en el tiempo

Atentamente:

Carlos Soria Galvarro
Periodista boliviano
csoriag@yahoo.com

Comisión de la Verdad y apertura de archivos

Bolivia creará comisión de la verdad para investigar violaciones a los DDHHEn medio de los enredos que ensombrecen el panorama de este fin de año, a pesar de las incoherencias de unos y otros, y por encima de las estridencias desatadas por el apasionamiento político, hay en ciernes un avance positivo enfilado a saldar una antigua deuda histórica de la democracia. Se trata del tratamiento de una ley que debe establecer una Comisión de la Verdad para cerrar los casos de persecuciones, asesinatos, torturas, desapariciones y otros atentados contra los derechos humanos del periodo 1964-1982.

Si el tema no vuelve a estancarse o postergarse sin fecha como ocurrió anteriormente, si no se la deja de lado ante apremios políticos circunstanciales, en las próximas semanas esta ley con sus objetivos primigenios tendría que ser promulgada de una buena vez. Si esto ocurre, no solamente se atendería la mencionada cuenta pendiente, aspecto que ya de por sí es relevante. También se cumpliría un compromiso que, como Estado, Bolivia asumió en reiteradas oportunidades ante organismos internacionales y que venía soslayando sin una explicación coherente. Pero además, y esto es muy importante, la comisión a nominarse tendría la suficiente autoridad para ordenar la apertura de archivos clasificados, de todas las reparticiones del Estado y de cualquier otra institución pública o privada.

Hace poco, en actitud loable, el Ministerio de Relaciones Exteriores decidió la desclasificación de sus archivos, una poderosa señal que se esperaba sea imitada por otras instancias del aparato estatal. Si esto no ha ocurrido todavía por iniciativa propia, tendría que suceder ahora por mandato de la ley, si finalmente ésta se aprueba sin recortes ni limitaciones de última hora.

Quiere decir lo anterior que en 2017 podría crearse en el país un clima de saludable transparencia, por lo menos en lo que se refiere a fuentes documentales, en especial del sector del Ministerio de Defensa y de las reparticiones castrenses que están bajo su dependencia; entidades que hasta hoy han sido las más reticentes a la apertura de sus archivos, dejando la sensación de que se ocultan deliberadamente responsabilidades y evidencias de crímenes como el cometido con Marcelo Quiroga Santa Cruz y Carlos Flores Bedregal, el fatídico 17 de julio de 1980.

En el año que está por llegar se cumple el medio siglo de la guerrilla de Ernesto Che Guevara, acontecimiento que está inmerso en el periodo antes señalado y que posee también diversas aristas investigables por la llamada Comisión de la Verdad. Por ejemplo: el asesinato y la desaparición forzada de prisioneros (entre ellos el propio Che, Simeón Cuba, Aniceto Reinaga, Julio Velasco, Jorge Vázquez Viaña y otros, además de la larga lista de fusilados en la guerrilla de Teoponte). El reparto de las pertenencias de los capturados como botín de guerra no impidió que una parte de la documentación incautada en las acciones fuera a parar a los archivos militares junto a los papeles producidos por la propia institución castrense.

A estas alturas y en correspondencia con el clima de apertura que podría generarse con la ley que comentamos, correspondería realizar un acopio sistemático y riguroso del material documental que ha quedado en manos privadas o ha desaparecido (como el caso de toda la documentación del juicio de Camiri contra el intelectual francés Regis Debray y el artista argentino Ciro Bustos). Pero a la vez es imprescindible abrir esos archivos, rompiendo el trato discriminatorio que ha imperado hasta el presente al permitir trabajar en ellos solo a los investigadores militares. Después de 50 años, no tiene sentido seguir guardando secretos que en gran medida ya no lo son.

Buscar